martes, 8 de julio de 2014

"Astronomía Inka" Segunda Edición

 
 
Aquí les presento la portada de la segunda edición de mi libro "Astronomía Inka". Esta nueva edición ha sido revisada completamente (fotos y gráficos) y ampliada con cuatro nuevos estudios.
Más páginas, más textos y nuevas fotos.
 
VENTA DE LIBROS:

En Lima: Museo Andrés Del Castillo MADC. Jr. De la Unión 1030, Centro de Lima, frente a la Plaza San Martín.
En Cusco: Planetarium Cusco y en los teléfonos 272283 (fijo)  y 984 228169 (Cel.)

Próximos lugares de venta: En pocos días más les alcanzaremos la información.

Presentando el libro "Astronomía Inka"

Estimados amigos:
El 24 de Junio pasado fue la presentación de mi libro "Astronomía Inka" en Lima, en el Museo Andrés Del Castillo (MADC), cito en el Jr. de la Unión 1030, Lima.
Esta segunda edición fue editada por el MADC y gracias a la generosidad  y filantropía de su Presidente el Ing. Guido Del Castillo.
La semblanza del autor del libro estuvo a cargo de la Sra. Ana Mujica Baquerizo, Directora del MADC.
El comentario especializado lo hizo el Arq. Alfio Pinasco Carella, docente de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Ricardo Palma.
La presentadora del evento fue la Sra. Diana Godoy, Secretaria de MADC.
A todos ellos les expreso mi sincero agradecimiento y gratitud.
También deseo agradecer con toda efusividad a mis familiares, amigos y público en general que se dieron cita en el MADC para acompañarme en tan importante evento.

jueves, 5 de junio de 2014

Presentación de mi libro en LIMA

Queridos amigos: Os invito a la presentación de mi libro "Astronomía Inka" en la ciudad de Lima

Lugar:  Museo Andés Del Castillo
             Jr. De la Unión 1030 - LIMA
Fecha:  Martes, 24 de junio de 2014.
Hora:   6:30 p.m.

 
El Museo Andrés Del Castillo es el patrocinador de esta edición. Públicamente deseo expresar mi más profundo agradecimiento al Ing. Guido Del Castillo, Presidente del MADC, por su gran generosidad y espíritu altruista en el apoyo a la Cultura Nacional.
 
 

miércoles, 4 de septiembre de 2013

QOYLLURWASI: Un asteroide con nombre quechua




Qoyllurwasi: Un asteroide con nombre quechua
En homenaje al quinto aniversario del Planetario Nacional “Mitsumi Ishitsuka” ubicado en Lima y perteneciente al IGP (Instituto Geofísico del Perú),  la Unión Astronómica Internacional (IAU) ha nominado al asteroide 17603 con el nombre quechua de QOYLLURWASI que significa “Casa de las estrellas”.
El nuevo asteroide había sido descubierto en setiembre de 1995 por los astrónomos japoneses Kin Endate y Kazuro Watanabe,  y luego de  su verificación fue bautizado recientemente como asteroide 17603 Qoyllurwasi=1995 SG5.
El pequeño asteroide orbita entre Marte y Júpiter y pertenece al llamado “Cinturón de Asteroides” que son miles de pequeños fragmentos de un planeta que, probablemente, no llegó a formarse a causa de la enorme gravedad del gigantesco Júpiter.
El nombre quechua de este nuevo asteroide nos llena de orgullo porque es un reconocimiento a la lengua general que se hablaba en el Imperio Inkaico,  y que todavía es hablada por miles de pobladores de los Andes en varios países de nuestra América del Sur. Quienes estudiamos y amamos la cultura andina (que todavía conserva muchos de sus valores y sus manifestaciones culturales como el idioma quechua) agradecemos esta distinción que honra a nuestra cultura.
La gestora de esta buena idea fue la Srta. Shiomi Nemoto de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón y a quien le expresamos también nuestro agradecimiento.
 
Deseamos al Planetario Nacional del IGP muchos éxitos en su misión de alcanzar a la comunidad  los servicios de un moderno y bien equipado planetario. Que todo su equipo de jóvenes profesionales sigan el buen ejemplo y trabajo de Mitsumi Ishitsuka (Un gran investigador de la física solar) para continuar cosechando logros y éxitos.

lunes, 2 de septiembre de 2013

MISMINAY: El pueblo de los observadores de estrellas


 
 
“Qoyllur qhawaqkuna llaqta” o “El pueblo de los observadores de estrellas” es el nombre con que recientemente los pobladores de Misminay han rebautizado a su comunidad. Ocurrió luego de concluir un taller ( julio de 2013) de recuperación de sus saberes astronómicos ancestrales promovido por la Asociación Wings, perteneciente a la empresa Cóndor Travel (Coordinación de Victoria Rodríguez y Alessia Kossmehl)  y el Planetarium Cusco (con su Director Científico Erwin Salazar).
Misminay es una comunidad campesina ubicada a unos 50 Km de la ciudad del Cusco, muy cerca de Moray, en Maras, Urubamba. La conforman dos poblados: Maullak’as y Misminay. Este lugar se hizo muy  conocido  gracias a los estudios realizados por el antropólogo norteamericano Gary Urton, hacia fines de los años ’70 del siglo anterior. Urton había recibido noticias de que en Misminay todavía se conservaba la antigua organización socio-económica y territorial del inkanato, así como también se guardaban los antiguos conocimientos astronómicos de sus antepasados. Acudió al lugar, expuso sus motivos,  y luego de ser aceptado por la población vivió con ellos por casi un año observando y recopilando información antropológica de gran valor.
Al cabo de un tiempo, en 1981, publicó en los Estados Unidos su libro “At the Crossroads of the Earth and the Sky” o “En el cruce de rumbos entre el cielo y la tierra”, según la versión castellana del año 2005. Este libro hizo que Urton cobrara notoriedad y le sirviera de base para seguir haciendo investigaciones en el mundo andino, en especial, con el tema de los qhipus.
Mientras tanto y con el paso de los años la comunidad de Misminay se fue despoblando debido a su aislamiento y  la falta de oportunidades para sobrevivir en mejores condiciones. Sus pobladores, influidos por la modernización de los pueblos de su entorno, terminaron por migrar hacia las ciudades de Urubamba y Cusco. Quedaron pocas familias las que, continuando sus viejas tradiciones, siguen habitando el pintoresco lugar.
En tiempos recientes la empresa Cóndor Travel y la Asociación Wings se interesaron por apoyarlos dándoles la oportunidad de mejorar sus ingresos económicos a través del llamado “turismo vivencial”. Este proyecto les traería turistas y visitantes que desearan conocer de cerca la vida y actividades de los campesinos conforme a la usanza antigua: Su agricultura tradicional usando herramientas ancestrales,  sus tejidos con materiales y motivos propios y, finalmente, aprovechar sus noches estrelladas para mostrar a los visitantes el cielo que observaron sus antepasados. El proyecto está en marcha y muchas casas han sido adecuadamente preparadas para la recepción de visitantes a los que se les brinda un buen servicio y una estadía  placentera, pues comparten las vivencias propias de una comunidad campesina y su modo de vida. Sin duda, una experiencia inolvidable que invita a visitar Misminay.
El Planetarium Cusco en alianza estratégica con la Asoc. Wings  decidió apoyar este proyecto en el aspecto que corresponde a la astronomía ancestral implementando talleres de capacitación para sus pobladores pues ellos, con el paso de los años y la migración de su gente, habían perdido mucho de aquellos saberes astronómicos que le sirvieron a Gary Urton para su libro.
Fue penoso comprobar que en solo el tiempo que dura una generación se había perdido mucho de ese conocimiento. Interrogando a los miembros de la comunidad nos  encontramos con la ingrata sorpresa de no encontrar la información que habíamos leído en el libro de Urton. Volvimos a revisar la tradición oral de la comunidad, consultamos con los habitantes de mayor edad,  y complementamos con otros conocimientos  que eran necesarios para dar una idea global de lo que se pretendía. Ahora los pobladores de Misminay, debidamente capacitados, pueden mostrar con mucho orgullo y en forma práctica  las estrellas y constelaciones del mundo estelar andino a sus visitantes. Esperamos que el trabajo  realizado produzca frutos en un tiempo breve.
Finalmente, deseamos agradecer a la Asoc. Wing por darnos la oportunidad de contribuir con el rescate de los saberes astronómicos de la comunidad de Misminay y de ese modo ayudar a afianzar nuestra  identidad cultural.

Foto superior: Gráfica de las constelaciones oscuras en la puerta del salón de reuniones de Misminay.

Foto Inferior: Comunidad de Misminay
 

miércoles, 14 de agosto de 2013

Un grano de polvo cósmico llamado INTI



Un grano de polvo cósmico llamado INTI

Una mota o partícula de polvo que fue capturada de la cola de un cometa y que representa la materia primordial que formó el Sistema Solar, tiene su nombre en nuestro idioma quechua: Se llama INTI, en homenaje al dios Sol de los Inkas.

La información aparece en el último número (Julio de 2013) de la prestigiosa revista National Geographic, edición en Español, en el artículo titulado “Todo empezó en un caos” (Pags. 16 al 30). Allí se plantea una nueva hipótesis acerca de la historia del Sistema Solar,  según la cual la materia pesada (metales) que se formó, a muy altas temperaturas, en las proximidades del Sol, aparecen extrañamente formando parte de cometas que llegan desde las regiones más alejadas del Sistema. El artículo abunda en información acerca de la distribución de la materia en los planetas y los cambios orbitales que éstos sufrieron a través de millones de años a causa del bombardeo meteórico que modeló el Sistema Solar.

La mota o partícula de polvo llamada INTI, fue capturada por una sonda espacial no tripulada de la NASA, llamada “Stardust” (Polvo de estrellas), lanzada por los Estados Unidos. La misión consistió en acercarse a un cometa llamado Wild 2 y obtener muestras de la materia que se desprende del cometa y que forma su cola cuando se acerca al Sol. En efecto, en enero de 2004 la sonda Stardust abrió una “trampa” hecha de aerogel, un material parecido a una esponja pegajosa, y atrapó miles de motas de polvo. Luego de varias maniobras orbitales volvió a la Tierra en 2006,  dejando caer una cápsula con las muestras de polvo cometario en el desierto de Utah, USA.

Los científicos,  usando un poderoso microscopio electrónico,  analizaron el polvo cometario hallando, estupefactos, que este material contenía minerales exóticos como el tungsteno y el nitruro de titanio, elementos que solo pueden formarse a muy elevadas temperaturas y cerca del Sol (1700° C). Entones, ¿Qué proceso violento lanzó este material hacia los confines del Sistema Solar? El artículo abunda en información científica para explicar este fenómeno y lo hace en un lenguaje asequible para todos. Un tema fascinante y actual que vale la pena leerlo.

INTI representa un reto científico y una novedad importante pues se creía, hasta hace poco, que el componente principal de todos los cometas eran el agua y los gases congelados.

Lo destacable de la NASA es que haya designado con un nombre quechua (el gran idioma unificador del Tawantinsuyu) a esta partícula cósmica que constituye un eslabón  importante para explicar la naturaleza de la materia prima que dio origen a nuestro Sistema Solar.
Fotos: NASA
Foto superior: Sonda Stardust
Foto inferior: Interior del aerogel con las partículas de polvo cometario que fueron atrapadas.



viernes, 5 de julio de 2013

LAS SAYWAS DE URUBAMBA

                                          Foto 1
                                          Foto 2



 
Las Saywas de Urubamba: Sobrevivientes de la “Extirpación de Idolatrías”

Al llegar los hispanos al Tawantinsuyu, en el siglo XVI, descubrieron que la religión inkaica era muy diferente y contraria a su fe católica. Adoraban al Sol, a la Luna, a las estrellas, a la Tierra. ¡Horror!, el demonio estaba ahí, en la naturaleza, en los elementos,  y en los astros, según la visión religiosa fanática de los advenedizos.

Poco tiempo después, y una vez sometido militarmente el imperio, se procedió no solo al saqueo de su inmensa riqueza, sino al brutal sometimiento de su pueblo al servicio de la corona española. Al mismo tiempo se inició una misión evangelizadora (nada respetuosa, ni fraterna, ni humana) para reemplazar la religión “demoníaca” de los “conquistados” por la fe católica, única y verdadera según el entendimiento del invasor.

Recordemos que en aquellos días la “religión única y verdadera” que traían los hispanos permitía, entre otras cosas, la esclavitud de los seres humanos, el genocidio de pueblos indígenas, el saqueo y el libertinaje de sus “soldados de la fe” como métodos de conquista. Poco valor tenían los pueblos indígenas de América y que estaban muy lejos de la metrópoli.

Este proceso de evangelización fue violento y cruel pues la llamada “Santa Inquisición” hizo la tarea del verdugo, y todo indígena que se resistiera simplemente era ejecutado sumariamente y sus bienes confiscados. Todos sus lugares sacros donde se hacían sus rituales religiosos (Wakas) fueron sistemáticamente destruidos por orden de la corona.

Las saywas o sukanqas, grandes columnas pétreas que servían como marcadores astronómicos, tenían categoría de wakas y por ello también fueron borrados del entorno geográfico. La orden de la corona era que antes de proceder a la destrucción de una waka  se debía sentar un acta para certificar su existencia y destrucción, el nombre del lugar, su ubicación, el uso que se le daba a la waka, las familias involucradas en su mantenimiento y rituales, etc., para luego proceder a su desaparición hasta que no quede de ella “piedra sobre piedra”. Como recomendación final, el Concilio de Lima de 1551-1552, disponía: “…que las huacas sean derrumbadas, y en el mismo lugar, si fuera decente, se hagan iglesias o al menos se ponga una cruz”.

De esta manera se destruyeron nos menos de 328 wakas  sólo en el área del cusco, desapareciendo para siempre la evidencia física de los lugares de culto de la religión inkaica. Sin embargo, esta medida extrema e irrespetuosa no fue impedimento para que la gente no olvide estos lugares píos. Las numerosas cruces que abundan en la ciudad así como los lugares donde quedan sus vestigios líticos siguen siendo mudos testigos de aquellas wakas donde la religión natural de nuestros ancestros (respetuosa de la ecología y de los dioses de otros pueblos vencidos) se manifestaba en sus rituales.

En Urubamba, en el cerro llamado Saywa, al N-E de la ciudad, han quedado en pie (¡Oh, milagro!) los restos de dos saywas o sukanqas de uso astronómico que servían para registrar el solsticio de invierno (Inti Raymi) y establecer con ellos el inicio del año nuevo andino y los calendarios. No sabemos si su difícil acceso (está sobre un elevado y abrupto cerro), su ubicación lejana al pueblo, o tal vez la desidia de las autoridades religiosas de la zona para hacer cumplir la orden de destrucción,  haya sido la “feliz causa” de su salvación. Al parecer, lo único que se hizo fue derrumbarlas parcialmente hasta minimizarlas y colocar encima de una de las saywas una cruz de madera que actualmente se venera cada 3 de mayo, día de la Santísima Cruz. (Foto 1)

Este año hemos comprobado gratamente que las saywas han sido restauradas para darle el aspecto que probablemente hayan tenido en época de los Inkas. (Foto 2). La cruz de madera, símbolo de la extirpación de idolatrías, ha sido reubicada en una ermita a cierta  distancia  de las saywas. Una medida acertada que aplaudimos.

Felicitamos también a quienes dispusieron y ejecutaron tal obra porque de esa manera estaremos rescatando la prueba más sólida de la existencia demarcadores astronómicos que nuestros Inkas usaron para elaborar los eficientes calendarios que les permitieron tan elevado nivel de organización.

Solo faltaría que en los próximos meses o años sean restituidos los otros tres conjuntos de saywas que completaban este sistema de observaciones astronómicas  de los solsticios y que estaban ubicados en sendas montañas en los alrededores de los dominios de Qespiwanka, conocido también por el nombre de “El Palacio de Wayna Qhapaq”, en Urubamba. Sería una obra monumental que valide lo que fue la maravillosa astronomía Inka.

 
Créditos de las fotos:
Foto 1: Jorge Abel Guevara www.panoramio.com
Foto 2: Roberto Valencia.