martes, 22 de enero de 2013

"LLAMA KANCHA": ¿Otra Constelación Inka?

 
 
“LLAMA KANCHA”: ¿Otra Constelación Inka?
Q’eros es una comunidad indígena de raíces ancestrales que se ubica en la provincia de Paucartambo , Cusco. Se dice que es uno de los últimos pueblos andinos que aún conserva  las costumbres inkaicas debido a su localización remota y su aislamiento por cientos de años. El desplazamiento de los antiguos ayllus inkaicos ocurrido a causa de la repartición de tierras y gentes por parte de los invasores hispanos luego de la caída del imperio, hizo que algunos de ellos buscaran refugio en lugares apartados,  inhóspitos y de difícil acceso, por ello los Q’eros habitan  en tierras que se hallan por encima de los cuatro mil metros de altura, sin caminos carrozables,  y a mucha distancia de los  poblados  más cercanos.
Estas características únicas la hicieron famosa constituyendo en la actualidad un verdadero laboratorio de estudio para antropólogos, sociólogos y otros estudiosos de las Ciencias Sociales.
Hace poco visitaron a los Q’eros el astrónomo norteamericano John Stocke y su esposa Debra con la finalidad de filmar un documental sobre el uso de plantas medicinales de altura (especialidad de Debra), así como para hacer indagaciones de astronomía cultural (John).
Durante una entrevista con John Stocke compartió conmigo algo de sus interesantes investigaciones acerca del mundo estelar de los Q’eros, en especial, sus observaciones del cielo. Una de ellas se refiere al conocimiento de las constelaciones que se conocían desde la época inkaica y que se conservó en esa lejana comunidad. Luego de identificar a la llama negra, a su cría, al zorro, y otras constelaciones oscuras, dijeron conocer también la constelación de “Llama Kancha” (Kancha= Cercado, patio, recinto amurallado, corral, etc.) que, en versión de los Q’eros, se trata de los corrales de las llamas y alpacas que estaban representadas en el cielo en forma de una agrupación de estrellas,  semejando corrales  o espacios cercados,  para la protección de los auquénidos durante las noches.
En el área del cielo en que otros pueblos andinos  identifican al hamp’atu o sapo, los Q’eros no ven ningún sapo debido a que en su zona geográfica no existen sapos por causa de la altura (el sapo no vive en regiones a más de 4,000m de altura) y, por lo tanto, esa zona oscura era considerada más bien como una “kancha” rodeado de estrellas brillantes que forman la figura del cerco del corral. También mostraron los Q’eros  a John Stocke  otros corrales o kanchas formadas por estrellas  menos luminosas  en el área austral cercana a la Cruz del Sur. Entre las constelaciones  occidentales de la Mosca, la Quilla o Carina, el Camaleón y el Pez Volador o Volans.
Según parece, los antiguos pueblos andinos, según su ubicación geográfica y factores climáticos propios de su piso ecológico, ubicaron en el cielo constelaciones que se acomodaban mejor a su esquema ideológico-religioso, así como a sus necesidades calendáricas, o relacionadas a la programación  de las épocas de siembra y de cosecha, apareamiento de sus animales, rituales a sus divinidades, etc. Estas características fueron extensamente  explicadas en artículos anteriores de este blog.
Un detalle final que debo comentar es que los Q’eros explicaron a Stocke que el brillo de las estrellas  de “Llama Kancha” eran “señales” que les advertían sobre la salud de los auquénidos. Obre este interesante tópico  trataremos con más detalle en un futuro artículo.
Por ahora tenemos la satisfacción y alegría, gracias al astrónomo  John Stocke, de anunciar este nuevo descubrimiento que enriquece y amplía el conocimiento astronómico de nuestros ancestros y que vamos recuperando poco a poco lo que creíamos que ya se había perdido a causa del tiempo transcurrido y las influencias de la modernidad occidental.
 


viernes, 11 de enero de 2013

ÑAUPA IGLESIA: Una wak'a astronómica


 

ÑAUPA IGLESIA: Una wak'a astronómica
 
“Ñaupa Iglesia” (Iglesia antigua), es el nombre moderno y apócrifo con el que se conoce esta hermosa y enigmática wak’a (adoratorio, templo) que se sitúa cerca del poblado de Pachar, distrito de Ollantaytambo, a unos 60 Km del Cusco. Su nombre verdadero se desconoce y, según la arqueóloga Nicolasa Arredondo, del Ministerio de Cultura (antes INC) que estudió e hizo trabajos de puesta en valor  del lugar, le llama “Choqella”, de acuerdo a la información obtenida entre los pobladores de la zona. También hay otros estudiosos que lo han identificado como “Choqe Illa” que significaría “Talismán de oro” y “Choqe Killa” (Luna de oro).

Esta wak’a está enclavada en una pronunciada ladera, a la izquierda de un riachuelo que discurre por una estrecha quebrada que va de sur a norte. Para llegar al lugar hay que caminar algo más de 2 Km desde Pachar, en dirección sur,  siguiendo una carretera  que va paralela a la vía férrea que une Cusco y Machupikchu,  y luego subir un trecho empinado que nos conducirá a la wak’a.

La wak’a que nos ocupa, es una gruta o concavidad natural formada por enormes rocas que a manera de un techo a dos aguas, delimita a la parte donde está una especie de “altar” de piedra, una hornacina o nicho tallado en una pared interior de roca y un muro de adobes con hornacinas; todo esto, protegido por el elevado techo de roca. Allí, en medio de ese espacio está la gran roca de granito esculpido con grandes símbolos escalonados y unas cámaras o espacios abiertos por delante  y por arriba que semejan pequeños cubículos horadados en la roca que tal vez habrían servido  para que los sacerdotes ocupen el lugar, de pie, para hacer sus ritos o quizá para depositar sus ofrendas u otros  elementos de la parafernalia ceremonial. Tales cámaras abiertas tienen diferentes dimensiones y  profundidades,  y sus ejes apuntan a tres diferentes direcciones mirando al horizonte. Por su belleza y calidad de las talladuras es única en la región y por su importancia arqueoastronómica, simplemente extraordinaria. Lastimosamente parte de este "altar" de piedra se halla destruido por la acción de los "extirpadores de idolatrías" que a golpe de martillo rompieron la parte superior del hermoso tallado. Una prueba más de la brutal intervención de los invasores.

Nuestro interés arqueoastronómico está centrado en el “altar” pétreo cuyos ejes proyectados hacia el horizonte, donde se observan los cerros elevados que dan forma a la estrecha quebrada, en determinadas épocas del año y haciendo observaciones nocturnas, señalaban en el cielo, por encima del borde de los cerros, posiciones de estrellas y constelaciones conocidas por los Inkas. Tales alineamientos estelares eran muy precisos en los inicios del siglo XVI, cuando el estado Inka alcanzaba su mayor esplendor y grandeza. Hoy en día se han desplazado un poco y asimismo no concuerdan con  nuestras fechas calendáricas debido al movimiento de precesión de los equinoccios; sin embargo, es comprobable todavía por aproximación.

El eje de la cámara Nro. 1 (ver foto), tiene un acimut de 149° y apuntaba (año 1500 d.C.) a la salida de la Cruz del Sur (por encima del cerro) el día 26 de abril a las 18:15 Hs., anochecer del día del Sol Nadir y anuncio del inicio de la cosecha grande que ocurre en el mes de mayo.

La cámara central, con el número 2, tiene un acimut de 137° y apuntaba (año 1500 d.C.) al grupo de estrellas que forman la cola de la constelación occidental del Escorpión; para los Inkas, el Amaru. El eje de la cámara apuntaba exactamente a la estrella Sargas (Estrella theta, del Escorpión). Esto ocurría el 21 de junio a las 18:30 Hs., día del inicio del Inti Raymi.

Esta misma cámara recibe, al medio día del 30 de octubre (día del Sol Cenit), la luz del Sol que cae en forma cenital, justamente en el momento del paso del Sol por el meridiano del lugar, a las 11:30 Hs. Un pico  que sobresale por encima del techo de roca y que parece haber sido la cabeza esculpida de un ave, apunta exactamente por encima de esta cámara central y habría coincidido con alguna ceremonia ritual en este día tan importante y que tendría especial relación con los difuntos. Recordemos que en la época inkaica esta fecha pertenecía al mes del “Aya Marq’ay” (mes de la procesión de los muertos) y modernamente  cercano al  día de los difuntos, el 2 de noviembre (calendario religioso occidental).

La cámara número 3, apunta con un acimut de 102°-103° a la salida de la estrella Sirio (Alfa  del Can Mayor)  o Willkawara, para los Inkas (año 1500 d.C.). Esto ocurría alrededor del 18 de agosto (en nuestro calendario occidental), a las 04:00 Hs., día del inicio ritual de la siembra. El mismo alineamiento era visible el 23 de diciembre a las 19:15 Hs., en el día del Qhapaq Raymi.

Luego de estos descubrimientos, podremos sacar algunas conclusiones que nos aproximen a su probable uso en época de nuestros Inkas.

Sin duda, creemos que  “Ñaupa Iglesia” fue una wak’a  muy especial, porque además de ser un lugar de culto a los mallquis (momias) de sus ancestros (lo demuestra la gran hornacina o nicho de la pared pétrea), tuvo que ser  lugar de grandes anuncios de eventos astronómicos asociados al cumplimiento de rituales en fechas específicas del calendario agrícola, los alineamientos así lo demuestran.

Todo esto es posible porque el lugar, reitero, es asombrosamente enigmático y el ambiente donde se ubica trasmite una extraña sensación de misterio y profunda espiritualidad. Por algo habría sido comparado en tiempos más modernos con una “iglesia” y eso, no fue una simple coincidencia.

martes, 8 de enero de 2013

EL MITO DEL FIN DEL MUNDO


El siguiente artículo fue publicado por la revista cultural "Cusco Culto" en el mes de diciembre de 2012 (Cusco Culto Nro.05, Año II, Pags. 24-26).




2012: El mito del fin del mundo

Un panorama apocalíptico de destrucción masiva se anuncia para este fin de año. La televisión y los diarios de cincuenta céntimos son sus portavoces más activos. Se dice que estos fatales acontecimientos ya fueron anunciados, hace muchísimos años, por los mayas, cuando finalice la llamada Cuenta Larga de su calendario,  el 21 de diciembre de 2012. 
Se dice que un alineamiento de planetas con el Sol y el centro de nuestra galaxia,  desequilibrará el ordenamiento del Sistema Solar  con consecuencias devastadoras impredecibles. Que un planeta oscuro llamado Nibiru ha ingresado en el ámbito del Sistema Solar  y estaría en curso de colisión con la Tierra, se dice además que es tan oscuro que sería indetectable por cualquier tecnología actual. También se anuncia una gigantesca erupción solar cuya energía barrerá con la protección natural de nuestro planeta, su campo magnético, y destruirá no solo el sistema de comunicaciones satelitales, sino que hará estallar, por sobrecarga, las centrales eléctricas del mundo dejando al planeta en tinieblas y paralizando todas las actividades productivas.

Y para agravar más las cosas, violentos terremotos y tsunamis a lo largo y ancho del globo terráqueo. En suma, el fin del mundo.

Este es el menú mediático que invade al mundo y en especial  a los sectores sociales más vulnerables  donde la pobreza y la ignorancia campean provocando estados de nerviosismo, psicosis colectiva y zozobra.

Oportuno es preguntar: ¿Cuánto de verdad hay en todo esto?

Trataremos a continuación de explicar, con base científica, las “terribles calamidades” que nos han anunciado y que ya están “ad portas”.

Los alineamientos planetarios que en astronomía se llaman “conjunciones”, ocurren frecuentemente, y cuando  alguna vez llegaron a alinearse, simplemente no sucedió nada. Hemos pasado muchos de esos eventos y aún seguimos aquí, sanos y salvos. El Sol contiene más del  99% de toda la masa del Sistema Solar; por lo tanto, decir que un alineamiento planetario ocasione, por la energía del tirón gravitacional, un desequilibrio en su rotación o su campo electromagnético, sería como creer que una leve brisa del viento eche abajo a Saqsaywaman.  En diciembre de 2012 no habrá ningún alineamiento de importancia; de plano, la Tierra, el Sol, los demás planetas y el centro de la galaxia nunca se alinean perfectamente y lo de este año no constituye ninguna novedad astronómica.  Tal vez sí,  para los desinformados y los ignorantes.

Otro tanto diremos del planeta Nibiru, supuestamente descubierta por los sumerios, hace miles de años. Los agoreros dijeron que impactaría contra la Tierra en mayo de 2003, como eso no ocurrió, prorrogaron la fecha para diciembre del presente año. Nibiru es un engaño del internet, pues no hay ningún estudio científico consistente que lo respalde. Si algún objeto masivo estuviera invadiendo el Sistema Solar ya habría sido detectado con anticipación. No es necesario que sea visible pues sus efectos gravitacionales sobre los planetas serían fácilmente percibidos y calculados. Aquí no hay misterios, solo ignorancia y mala fe.

En cuanto al anuncio de una tormenta solar  que destruiría el sistema de protección magnética del planeta diremos que nunca se sabe cuándo el Sol producirá una erupción que eyecte materia coronal electromagnética de gran magnitud. Nunca antes sucedió eso. Es verdad que el Sol, cada 11 años, cuando cumple su ciclo de actividad como estrella variable, arroja al espacio grandes volúmenes de energía destructiva. Nuestro planeta la neutraliza mediante su campo magnético que actúa como un escudo protector. Sin embargo, cuando algo de esa energía sobrepasa un límite llega hasta nosotros generando problemas de sobrecarga en las centrales eléctricas y en los sistemas electrónicos de los satélites. Repito, nunca ha sucedido algo muy grave y tampoco se prevé que eso  ocurra este año. El máximo de actividad solar será hacia fines del 2013 y eso no debe causar temor. Hasta ahora todo está dentro del ciclo normal y nos hay señales de que esta situación cambie. Por supuesto, no estamos tampoco con los brazos cruzados, hay varios satélites observando el comportamiento del Sol las 24 horas del día,  y a cualquier señal de alarma se tomarán las precauciones del caso para aminorar sus efectos.

Otro tanto podemos decir de los terremotos y tsunamis: Nunca se sabe cuándo ni dónde acontecerán y nadie está en la capacidad de predecirlos. Todos los augurios y profecías de adivinos, pitonisas, psíquicos, espiritistas, etc., que se hacen pasar por “científicos” son solo engaños y charlatanería. Todos los años y todos los días ocurren sismos o terremotos con diferentes grados de intensidad en algún lugar del mundo. Esto sucede permanentemente y 2012 no es una excepción.

¿Y el calendario Maya?

Los mayas fueron la cultura precolombina que mejor desarrolló la medición del tiempo y los calendarios aunque muy relacionados con la superstición y las artes adivinatorias.  Su concepción del tiempo fue cíclica y no lineal, esto significa que tenían el convencimiento de que al término de un ciclo le sucedía otro renovado. Llegaron a idear periodos de tiempo muy largos mayores a los 13 Baktúnes de su Cuenta Larga (5,125 años), tenían el Piktún (20 Baktúnes) y hasta los Kalabtúnes (20 Piktúnes); es decir, periodos de millones a años sin que hay un final de los tiempos.

Además, dentro de su matemática y su astronomía conocieron varios sistemas calendáricos: Además de la Cuenta Larga, la Cuenta Corta, los ciclos sinódicos de Venus, el calendario litúrgico Tzolkin y el más famoso de todos, el Calendario Solar o Civil llamado Haab,  que es el más exacto y supera a nuestro calendario gregoriano. Sin embargo, el más popular y el que más ha trascendido por el sensacionalismo de los medios de comunicación es la Cuenta Larga cuyo final será el 21 de diciembre de 2012.

Hasta hoy no se ha encontrado un glifo, estela o códice maya que diga expresamente que la Cuenta Larga de 13 Baktúnes, que finalizará al término de este año,  traiga consigo la destrucción del planeta ni que sea el “final de los tiempos”.

Aclarados todos los aspectos, viene una reflexión: ¿A  quienes les interesa o conviene difundir esta clase de informaciones? 

Aquí seremos tajantes: Los más interesados son los “traficantes del miedo” que coludidos con el periodismo amarillo e inescrupuloso solo piensan en un ciego enriquecimiento a costa de la credulidad y la buena fe de la gente. Lo misterioso, lo mágico, lo sobrenatural y todas las manifestaciones paranormales atraen tanto a la gente que los convierte en  consumidores compulsivos de esa clase de literatura, lo que generan grandes ganancias para sus autores, además de someterlos y condicionarlos con sus elucubraciones disfrazadas de “ciencia” o de “religión”.

Se han vendido cientos de miles de copias de muchos de libros dedicados al “fin del mundo” en el 2012,  y otros millones de periódicos con noticias sensacionalistas y agoreras. Y es que, como dicen los psicólogos y los sociólogos, la gente necesita el sensacionalismo que infunden los miedos globales porque actúan como terapia desinhibidora de sus problemas personales.

¿Y si sucediera algo el 21 de diciembre? Sería simplemente una fatal coincidencia que no llegaríamos a verla, ni comentarla.
 
Erwin Salazar Garcés, Director Científico del Planetarium Cusco
Fuente: Cusco Culto; www.cuscoculto.com

martes, 25 de diciembre de 2012

Blog QOYLLUR en libro de la IAU



NUESTRO BLOG QOYLLUR APARECE EN LIBRO DE LA UNION ASTRONOMICA INTERNACIONAL
Gracias a la visita del Dr. David Valls-Gabaud a la ciudad del Cusco, a fines del mes de noviembre, tuvimos la grata satisfacción de recibir de sus manos, un ejemplar del libro: “The Role of Astronomy in Society and Culture”, que reúne, en más de 780 páginas, los trabajos presentados en el Symposium Nro. 260 de la IAU (Unión Astronómica Internacional) llevado a cabo en París, Francia, los días 19 al 23 de enero de 2009.
En las páginas 96-97 aparece un artículo presentado por Elluz Pacheco y Soraya Flores de la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco, y vuestro servidor Erwin Salazar. El artículo se titula: “Some notes on the Inka constellations” y trata de un resumido listado de las constelaciones que observaron los Inkas, haciendo además, especiales comentarios de la constelación oscura de Lluthu (perdiz andina) y la estrella Willkawara (Sirio). Los artículos completos pueden ser vistos en las “entradas antiguas” de este blog.
El libro editado por el Dr. Valls-Gabaud, astrónomo del Observatorio de París y su colega inglés Alexander Boksenberg, astrónomo de Cambridge, U.K., contiene además muchos otros artículos referidos a la astronomía de los pueblos ancestrales y culturas de todos los continentes. El libro es un compendio de vital importancia para conocer aspectos inéditos de la astronomía cultural del mundo.
Agradezco al Dr. Valls-Gabaud por tan valioso presente “ad portas” del Año Nuevo 2013. Asimismo, renovar nuestro compromiso de seguir difundiendo nuestras investigaciones acerca de la maravillosa astronomía de nuestros antepasados, los Inkas.

Referencia:

“The Role of Astronomy in Society and Culture”
IAU (International  Astronomical Union)
Cambridge University Press, U.K.,
First Edition, 2011. ISSN 1743-9213

jueves, 22 de noviembre de 2012

DISPARATES Y NECEDADES (1ra. Parte)


DISPARATES Y NECEDADES (1ra. Parte)
Abrumado por la enorme cantidad de insólitas preguntas que me formulan los lectores del Blog, así como los circunstanciales participantes de charlas, talleres y cursos a los que soy invitado, me veo en la imperiosa necesidad de hacer públicas algunas aclaraciones que creo, son necesarias, y que tienen que ver con la cosmología de nuestros Inkas.
 
Algunas de esas preguntas (leídas en libros o escuchadas en conferencias) son las siguientes:
 
1.       ¿Los Inkas conocieron la “anti gravedad” o la “levitación” para levantar las gigantescas piedras con las que edificaron Saqsaywaman,  y otros lugares arqueológicos?
2.       ¿Fue la ciudad de Cusco la antigua capital de la Atlántida?
3.       ¿Sabían los Inkas que el Universo se originó en el Big Bang?
Aquí les alcanzamos algunas respuestas:
 
1.       Cuando se desconoce la historia y las formas de trabajo de los pueblos antiguos se cae fácilmente en excesos de imaginación a la hora de explicar las maravillas que hicieron nuestros Inkas en el campo de la arquitectura. Las limitaciones intelectuales y la falta de preparación de algunos escritores o conferencistas hacen que su fantasía remplace a la razón y el sentido común. Tanto en la TV como en algunos libros se puede escuchar o leer la frase “…dicen los científicos…” y bajo esa capa opinan lo que se les antoja, apelando casi siempre a la fantasía y el absurdo.
Hay libros en los que se dice que Saqsaywaman, Machupikchu o Tiawanako, fueron obra de gente que “conocía” el uso de la anti gravedad o la levitación para transportar las gigantescas piedras hasta sus lugares de construcción. Por supuesto, para estos autores los pueblos antiguos eran ignorantes, primitivos, sin capacidad de organización ni de trabajo, y que necesitaron para su desarrollo el aporte de gente “superior” venida de otros mundos para ayudarlos con semejante tarea.
 
La anti gravedad no ha sido demostrada empíricamente hasta hoy,  y sigue siendo un tema de ciencia ficción. No existe una máquina que funcione con anti gravedad. Otro tanto se puede decir de la levitación del que apenas se está iniciando su comprensión y las máquinas que usan esa tecnología (trenes que usan la levitación electromagnética) están dando recién sus primeros pasos. La levitación paranormal producido por el “poder de la mente” para mover grandes objetos pesados, sigue siendo una fantasía. Para todos esos autores la ciencia  ficción aplicada a los pueblos antiguos para explicar sus logros solo certifica su ignorancia y su desprecio por el trabajo esforzado y organizado de los hombres antiguos a lo largo de la historia.
 
2.       La mítica Atlántida es otro tema recurrente a la hora de hablar de las culturas “muy avanzadas” que existieron en un pasado remoto. Lo describió por primera vez el filósofo griego Platón (425-347 aC.) en sus célebres “Diálogos”: Timeo y Critias, y actualmente hay decenas  de libros que especulan de mil maneras acerca de su origen, su desarrollo y las causas de su desaparición.
Los “investigadores” la han “encontrado” en diferentes puntos del planeta. Cada cual cree tener la “verdadera ubicación”. No podía escapar a estos desvaríos la región andina y sus pueblos ancestrales. Fue “hallada” la Atlántida en Tiawanako, en el lago Poopó (Bolivia) y también (¡cómo no!) en el Cusco, en el Muyuqmarka de Saqsaywaman, y seguramente más de un libro que explique alguna nueva hipótesis debe estar en prensa, no lo dudo. Todos ellos, sin excepción, fundamentados en un mito que nadie ha podido explicar ni descifrar hasta hoy.
 
Tal vez la Atlántida haya existido alguna vez, tal vez alguien la halle en el futuro, pero especular que fue una civilización “muy avanzada” para su época y convertirla en la "utopía" de las civilizaciones es, en verdad, un exceso y una necedad.
 
3.       Sobre el “Big Bang”,  nombre popular con el que se conoce la teoría del origen del Universo, fundamentada en una explosión inicial  que dio comienzo al espacio-tiempo, hace unos 13,700 millones de años, hay quienes afirman que los Inkas ya conocían esa idea solo porque la palabra “Illa teqsi”, referido al dios Wiraqocha, se traduciría como “energía fundamental o luz primigenia”.
 
La idea de un origen del Universo provocado por una gigantesca explosión inicial, tal como proclama el Big Bang, es una concepción muy moderna y su compresión va más allá de todo conocimiento simple y cotidiano. No es cuestión de términos; de plano, el nombre de “Big Bang” es solo el sobrenombre de una teoría que es una de las más complejas, incomprensibles (para el ciudadano común y corriente), y polémicas de los últimos tiempos,  y ni siquiera está validado en todos sus extremos. Fue producto del descubrimiento de la expansión del Universo que  solo pudo ser posible usando la tecnología avanzada que se logró a partir de mediados del siglo XX. Para explicar el Big Bang es necesario saber mucho de física, de química, de astronomía, de matemática, etc., ciencias que alcanzaron un gran avance solo en los últimos tiempos.
 
Todas las culturas antiguas tuvieron una idea del origen del mundo y casi todas fundadas en la luz como primera manifestación natural del Universo. La Biblia de los hebreos la explica con detalle y muchos otras culturas también la explicaron como el modo más lógico y natural para explicar el origen de la naturaleza. Nuestros Inkas tal vez tuvieron esas mismas ideas pero no tenemos la documentación ni la tradición oral que la respalde. La idea de que “Illa teqsi” sea una luz o energía primigenia solo concuerda con el pensamiento cosmogónico de otros pueblos ancestrales del mundo.
 
Me parece que hay estudiosos que pretenden, muy optimistamente, idealizar el bagaje cultural de los pueblos andinos para hacerlos ver como “muy avanzados” frente a otras culturas del mundo. Nuestro pueblo tuvo sus propios conceptos e ideas acerca del espacio-tiempo pero fueron lastimosamente conculcados, ignorados y tergiversados por el invasor hispano hasta casi hacerlos desaparecer. Su  supuesta “superioridad” así lo exigía.
Por ello, no hay razones para hacer comparaciones absurdas que solo nos llevan a la fantasía, la confusión y el ridículo.

lunes, 29 de octubre de 2012

INKILLTANPU: Una conexión con el Cosmos



INKILLTANPU: Una conexión con el  Cosmos
Inkilltanpu (Inkilltambo, castellanizado) es el nombre moderno que identifica a una antigua wak’a (adoratorio) del Antisuyu. No se conoce su nombre verdadero por no existir documentación de la época colonial que lo haya registrado con certeza.

Se ubica dentro del Parque Arqueológico de Saqsaywaman, hacia el noreste, en una quebrada  poco profunda formada por un riachuelo que llega desde Tambomachay (Thanpumach’ay, en quechua). El lugar está constituido por una serie de andenes para uso agrícola alineados a lo largo de la estrecha quebrada y por un grupo de edificaciones que rodean a una enorme formación rocosa natural  sobre la cual, sus antiguos pobladores, tallaron un sinnúmero de formas geométricas de enigmáticos contenidos, asientos o “tianas” ceremoniales, nichos u hornacinas  esculpidas en la roca, escalinatas, galerías subterráneas, etc., todo armoniosamente distribuido por todos los flancos y hendiduras del roquedo.
Por la cantidad de concavidades (t’oqos) talladas en el roquedo así como sus estrechos pasadizos que acceden a ellas se le puso el nombre moderno de “Inkacárcel”, nombre con el que popularmente se le conoce en la actualidad. Se cree que este lugar tuvo un carácter funerario, tal vez una pequeña necrópolis, donde descansaban las momias pertenecientes a las panakas reales, y a las que se llamaban “mallkis” que, interpretadas desde la perspectiva de la cosmovisión andina, eran los antepasados difuntos convertidos en protectores de los Ayllus y su mundo circundante: el entorno geográfico, los animales y las plantas. Entonces esta wak’a o adoratorio habría sido un lugar especial para celebrar rituales para rendir culto a estos entes tutelares.
La arqueoastronomía  ha podido  determinar que algunas “tianas” o asientos así como los nichos u hornacinas muestran inequívocas señales de haber sido diseñadas con arreglo a efemérides astronómicas importantes pues están alineadas a posiciones de orto y de ocaso del Sol en solsticios y equinoccios. El Arq. Germán Zecenarro B., en un artículo publicado en la revista Arkinka (ver bibliografía al final del artículo), nos explica con amplitud el lugar que nos ocupa, así como sus alineamientos. En una reciente visita a Inkilltanpu hicimos las comprobaciones del caso.
Así, la “tiana” ceremonial que se halla en la parte más alta del roquedo (ver Foto 1) está orientada al punto de salida del Sol en los equinoccios (marzo y setiembre) con un acimut de 85°, esto, debido a la variación angular provocada por la altitud del cerro que queda al oriente, lo que hace que el Sol no salga exactamente por el Oeste sino algo más “corrido” hacia el norte. Este asiento lítico constituía un marcador astronómico para registrar esta efeméride tan importante dentro del calendario inkaico. 
También pudimos comprobar que la línea diagonal  que une a dos vértices interiores de la “tiana” da como medida angular la posición del Sol, al medio día (paso por el meridiano local), en el Solsticio de Invierno (Inti Raymi, 21 de junio). O sea, el ángulo de extrema inclinación del Sol, hacia el norte,  en esta importante fecha.
El nicho u hornacina del flanco occidental del roquedo (ver Foto2) que está orientado hacia el noroeste, tiene un acimut de 295°, lo que claramente nos demuestra su orientación al ocaso del Sol en el Solsticio de Invierno (Inti Raymi).
Por lo descrito líneas arriba y por  otros alineamientos hallados en Inkilltampu,  tenemos que manifestar nuestro asombro por la increíble conexión de sus  edificaciones y talladuras líticas con las posiciones del astro rey en diferentes épocas del año así como con otros cuerpos celestes. La íntima relación del hombre andino con el cielo y sus deidades se puede todavía, luego de tantos años de olvido, comprobar en este enigmático lugar.
Bibliografía:
Zecenarro Benavente, Germán : "INKILLTAMBO" En ARKINKA, Año 6, Nro.68, Julio 2001, Pags. 86 al 96.

Fotos: Siwar Salazar Miranda.
 

viernes, 14 de septiembre de 2012

GRACIAS!!!



Deseo agradecer,  de todo corazón, a todas las personas que anoche (13-Set.-2012) asistieron a la presentación de mi libro "Astronomía Inka" en el Auditorio de la Casa del Inka Garcilaso.
Fue un rotundo éxito por la cantidad de personas que abarrotaron el local y las muestras de afecto que el público me obsequió.

Venta de libros: Están a disposición en los Sgtes. lugares:

1. Para los residentes en CUSCO:
Avda. Pardo 800 (Milla Turismo) Esquina de Avda. Pardo y San Miguel.
Planetarium Cusco (Llaullipata)
Librerías Inka Bookstore (Av.Sol, 1ra. cuadra)
Librería Jerusalen (Calle Heladeros)
Librerías Génesis (Calle del Medio y Esq. Sta. Catalina Ancha y Angosta)

Tambien atenderemos PEDIDOS (y CONSULTAS) en los teléfonos: Fijo: 272283  y
Celular: 984 228169

2. Para los residentes en LIMA:
Librería "El Virrey" Pasaje Nicolás de Rivera Nro. 107-115
Lima Monumental.

Si desean que se les envíe el libro por correo o courier consultar a nuestro email: ersalgar@gmail.com

3. Para los residentes en el extranjero les anunciamos que pronto lanzaremos la edición digital para ser comprado por Internet.

Muchísimas gracias a todos.